Llevar las redes es publicar. Dirigirlas es decidir qué se cuenta, dónde y para qué. Defino el papel de cada canal dentro de un mismo relato, marco el tono y el calendario, coordino a quien crea el contenido y reviso los resultados para corregir el rumbo cuando hace falta.
Ninguna cuenta va por libre. El objetivo no es estar en todas partes, sino que todo lo que se publica empuje en la misma dirección.